Casos reales


Teo, el hombre que ha pasado más de 3 años en prisión

Teo

Estos días hemos conocido el caso de Teo, un hombre que ha pasado 3 años, 2 meses y 4 días en prisión por una falsa denuncia interpuesta por su exmujer.

Todo empezó en 2012, cuando Teo y su mujer decidieron poner punto y final a su matrimonio. La decisión no fue fácil y después de una fuerte pelea su mujer decidió acudir a la Policía para interponer una denuncia por malos tratos, consiguiendo una orden de alejamiento durante 6 meses.  

La sorpresa de Teo llegó cuando, al cumplirse los 6 meses de orden de alejamiento, su ex mujer puso otra denuncia, esta vez por delitos muy graves como haber abusado sexualmente de su hijo menor de edad, además de haber practicado zoofília con su perro en presencia de su hijo. Esta vez, la mujer consiguió su propósito, encerrar a Teo en la cárcel.

El juez que llevó el caso envió a Teo a prisión, donde ha pasado más de 3 años, de los 14 que le habían impuesto, además de pagar una indemnización de 40.000 euros y la prohibición de ver a su hijo.  Para Teo ha sido un auténtico calvario ya que por unas falsas acusaciones ha perdido una parte de su vida, además de la posibilidad de estar con su hijo.

Ahora que ha recuperado la libertad, todavía sigue con miedo y temblores. Esta falsa denuncia ha destrozado la vida de Teo quien, poco a poco y gracias a la ayuda de sus familiares, va a tener que recuperar su vida, aunque ya sabe que va a ser muy complicado recuperar a su hijo.

Ante una falsa denuncia, ya se por malos tratos o como en este caso por abusos sexuales, es importante contar con la ayuda de un abogado experto que nos guíe en todo momento ante los pasos que deberemos dar.

La polémica declaración de Jorge Cremades

El cómico ha generado polémica por sus declaraciones.

El cómico Jorge Cremades concedió una entrevista a El Español en la que ha hecho comentarios personales sobre la situación actual de desigualdad entre hombres y mujeres. Esta polémica entrevista ha sido muy criticada por algunos sectores de la población que ven comentarios machistas y sexistas en las palabras del cómico.

Uno de los puntos que más controversia han causado entre los lectores es el hecho de que admita que los hombres sufren mayor número de violaciones que las mujeres. Jorge hace referencia al número de hombres que sufren este tipo de agresión en las cárceles. Este dato se ha obviado, tachándolo de machista y de no ser consciente de la cantidad de mujeres que son violadas en nuestro país.

Los vídeos que el joven sube a su web también han sido criticados, incluso una vez se decidió a eliminar uno de ellos después de las quejas de algunos de sus seguidores. Jorge se defiende diciendo que él solamente plasma en sus  vídeos tópicos que podemos encontrar en cualquier situación que se de entre un hombre y una mujer. También habla de la autocensura que él mismo se impone ante determinados temas como son el machismo, el maltrato animal o incluso determinadas enfermedades.

Algunas de las actuaciones del cómico han sido canceladas por parte de los ayuntamientos ya que no quieren fomentar un humor machista y que promueve la desigualdad entre hombres y mujeres.

Ante toda esta polémica podemos plantearnos si realmente no se ha sacado esta entrevista de contexto, quitando los toques de humor que él intenta dar  y, se ha querido ocultar una realidad que pocos conocen como son los hombres maltratados. En la entrevista Jorge admite que hay desigualdades en la legislación actual respecto a la violencia en el hogar y que las mujeres tienen ciertos privilegios.

Las acusaciones que se han hecho respecto al cómico son muy graves por lo que le recomendamos que contacte con un abogado especializado.

 

Un hombre es asesinado por su pareja en Navarra

captura-de-pantalla-2016-11-11-a-las-11-50-22

Las muertes por violencia de género siguen creciendo pero, ¿por qué no se habla de los hombres que son asesinados por sus parejas? Esta semana hemos conocido el escalofriante caso de un hombre que ha sido asesinado por su pareja en Navarra.

El hombre de 33 años y originario de Ecuador, llevaba 14 años residiendo en Navarra, donde regentaba una panadería y se convivía con una mujer brasileña, con la que tenía un bebé de apenas un mes.

captura-de-pantalla-2016-11-11-a-las-11-44-02

El cadáver del fallecido apareció junto al río Ebro a la altura de Castejón, presentando síntomas de haber sufrido agresiones, por lo que el juez no dudó en afirmar que se trataba de un homicidio o asesinato. La autopsia ha determinado que el hombre falleció por asfixia y no por ahogamiento, como se podría pensar al haber aparecido junto al río. Los agentes que acudieron al lugar donde se encontró el cuerpo sin vida detectaron que había marcas en el suelo de haber arrastrado al hombre ya fallecido.

La Guardia Civil ha detenido a la pareja del difunto y a 3 familiares de ésta, 2 hombres y una mujer, por su implicación en el asesinato. Posteriormente, los agentes han registrado el domicilio que la pareja tenía en común en Tudela y se han llevado el vehículo del fallecido.

El año pasado fueron asesinados 30 hombres por sus parejas, cifra que este año se verá igualada o incluso superada. Los medios no se hacen eco de esta realidad y tan solo se presta atención y ayuda a las mujeres que son asesinadas por sus parejas, dejando a los hombres en situación de desigualdad.  

Ante el menor síntoma de maltrato hacia un hombre por parte de su pareja debemos contar con el asesoramiento de un abogado experto para que nos dé sus recomendaciones en todo momento.

 

Las falsas denuncias, una forma de maltrato

Los hombres maltratados no son sólo aquellos que sufren amenazas o violencia física, también son aquellos a quienes sus parejas o exparejas interponen una denuncia falsa, ya sea por supuestos malos tratos o por violación, para intentar sacar un beneficio económico o para utilizarla como “arma arrojadiza” en un proceso de separación. Esta semana hemos conocido dos casos de deportistas de élite a quienes habían interpuesto sendas denuncias por violación y que han sido absueltos de los cargos imputados.

evans

El primer caso es el de Ched Evans, ex delantero del Manchester City, quien fue encarcelado injustamente por una falsa denuncia de violación. Evans fue denunciado en 2011 por una joven que, después de haber mantenido relaciones sexuales consentidas en un hotel de la localidad galesa de Rhyl, interpuso una falsa denuncia por violación. El caso fue llevado a juicio, condenando a Evans a 5 años de prisión. El futbolista pasó la mitad de su condena encarcelado y en 2014 pudo salir de prisión. El 4 de octubre de este año se retomó el juicio, absolviendo a Evans de todos los cargos. El jugador ha podido retomar su carrera en el Chesterfield, un equipo de la Ligue One (tercera división), donde debutó hace unos días y fue recibido con aplausos.

roseEl segundo caso que hemos conocido esta semana es el de Derrick Rose, jugador de los New York Knicks. La denuncia la interpuso su ex pareja, quien le acusó de una y le pedía como indemnización 21 millones de dólares, justo la cantidad que el jugador se va a embolsar esta temporada por su nuevo contrato. La joven tardó 2 años en denunciar, algo que resultó sospechoso al jurado, que tras 4 horas de deliberación declaró no culpable al jugador de la NBA.

 

Las falsas denuncias son muy graves, ya que pueden llevar a una persona inocente a perder su trabajo, arruinado su carrera profesional, o incluso a pasar parte de su vida en la cárcel. En caso de ser víctima de una falsa denuncia, es importante contar con los servicios de un experto, que se encargará de asesorar en todo momento.

Minuto de silencio por el maltrato a hombres, ¿y si cundiera el ejemplo?

asesinato-galapagar-hombreEl pasado viernes, 29 de julio, el ayuntamiento de Galapagar convocó a sus vecinos a un minuto de silencio en la Plaza del Presidente Adolfo Suárez como acto de condena al asesinato de un hombre por una herida por arma blanca en un incidente registrado, presuntamente por su mujer, en un domicilio de la localidad.

La iniciativa llama la atención por lo poco habitual de la misma, ya que es frecuente ver este tipo de actos cuando se trata de violencia contra las mujeres, pero no así cuando la víctima es un hombre.

La reflexión parece sencilla, y es que cualquier tipo de violencia debería ser motivo de condena pública, independientemente del sexto de la víctima. Mostrar nuestra repulsa ante el asesinato de un hombre no significa que le restemos importancia a los lamentables (y más frecuentes) casos de violencia de género (por cierto, curioso que se utilice el término de género para referirnos sólo a un género). Simplemente es una forma de dar visibilidad a un problema que también existe y que, por diversas razones, no ocupa el mismo espacio en los medios.

Estamos acostumbrados a ver manifestaciones políticas a la puerta de delegaciones de Gobierno, parlamentos regionales, consistorios… mostrando una enérgica repulsa ante asesinatos de mujeres a manos de sus parejas y maridos, lo cual es muy positivo y ha costado muchos años conseguir, pero, ¿y si cundiera el ejemplo de Galapagar?

Presenta una denuncia falsa de malos tratos para evitar ser deportada

Vanesa G.D. es una joven de nacionalidad venezolana que se residía ilegalmente en España. Comenzó a salir con un español y, pocos meses después, le denuncia por malos tratos. ¿La razón? Ella necesitaba regular su situación en el país con urgencia ya que tenía una orden de expulsión de España.

La mujer decidió denunciar después de una discusión con su pareja, a quien le pedía inscribirse en el registro como unión de hecho, para así terminar con sus problemas de “papeles”. Ella le había insistido desde el principio de la relación en hacer dicho trámite y él rehusaba de llevarlo a cabo. Por ello, ella decidió denunciarlo de malos tratos, ya que esto le ayudaría a conseguir la protección y los papeles en el país y evitar ser extraditada.

Tras presentarse en el cuartel de la Guardia Civil de Baeza denunciando a su pareja por amenazas y coacciones, se procedió a la detención del hombre. El detenido defendía su inocencia, alegando que las invenciones de su pareja tenían el único fin de poder conseguir los papeles necesarios y quedarse en el país.

Nadie le creyó ya que ella presentaba pruebas: la falsa víctima enseñó al médico las heridas leves que supuestamente le había provocado su expareja. Lo mismo contado al médico y a la Guardia Civil, lo volvió a relatar ante el Juzgado de Instrucción de Baeza. Tras ello, volvió a contarlo a la forense quien, tras varias semanas después de la agresión, hizo un informe de la agresión.

Con todo este material – un parte de lesiones y el testimonio de la falsa víctima – el fiscal consideró oportuno presentar cargos contra el presunto maltratador, llegando a pedir una pena de prisión.

Lo que nadie esperó es que la denunciante se derrumbara en el juicio y admitiera que la denuncia era falsa, que las lesiones se las causó ella al arrojar las cosas al suelo. “Lo denuncié porque me puse nerviosa, pero él no me amenazó, ni me insultó, ni me pegó”, admitió.

El magistrado, con esta información, decidió absolver al acusado de todos los cargos y abrir un procedimiento contra Vanesa G.D. por un delito de denuncia falsa.

 

 

La mujer que asesinó a un hombre en octubre es detenida

El pasado octubre, un hombre de 45 años murió por causas violentas. Su cuerpo fue encontrado en su domicilio (en una localidad de Bilbao) con graves heridas provocadas por un arma blanca.

Tras meses de investigación y utilizando diversas técnicas de infografía forense con el fin de reconstruir los últimos momentos de la vida de la víctima, han detenido a J.M.M como presunta autora del homicidio. La mujer de 43 años fue detenida el pasa miércoles (20 de enero) y procedía del círculo más próximo de la víctima.

Ese mismo miércoles se practicaron varios registros que se encuentran bajo secreto de sumario.

Lejos de entrar a valorar la rapidez o no de las acciones pertinentes ante un asesinato de este calibre, cabria reflexionar sobre la diferencia evidente que existe a la hora de actuar ante un acto violento, que se trata de manera muy diferente dependiendo del sexo de la víctima.

“Soy una víctima de malos tratos: La violencia es violencia siempre”

Reproducimos un testimonio enviado desde Hazte Oír. En él, Bernardo cuenta su sufrimiento para ayudar a otros hombres que se puedan encontrar en la misma situación, maltratados y desprotegidos por el mero hecho de ser hombre. Después de soportar en silencio durante 15 años las agresiones de su esposa, hoy pide al Ministro de Justicia que su caso sea considerado violencia de género. ¿Quieres ayudarle con tu firma? Éste es su testimonio:

La verdad es que no sé por dónde empezar. Esto es muy duro de contar.

Hará unos 18 años, algo comenzó a cambiar en mi relación con mi esposa. Ya estábamos casados, sin hijos, teníamos trabajo, no pasábamos apuros.

Cierto día, tras una discusión tonta, me soltó la primera bofetada. En aquel momento me quedé bloqueado. No supe reaccionar. Supongo que esperaba que me pidiera perdón, que habría perdido los nervios. Pero el perdón nunca llegó, y yo cometí el gran error de mi vida: dejarlo pasar.

Las agresiones volvieron a repetirse. En cada pelea se le iba la mano, y yo callaba por miedo y por vergüenza. No quería que se enterara nadie, pero las voces los gritos iban en aumento, ya no se cortaba, y claro, los vecinos se enteraban de todo. Tenía la habilidad de tergiversarlo todo, especialmente delante de familiares y amigos.

Un día me sacudió tan fuerte que me dejó ambos ojos amoratados. Para ocultarlo, ella misma me maquilló. Aquel día me fui al trabajo deshecho, estoy seguro de que mis compañeros se dieron cuenta de lo ocurrido.

¿Por qué no la denuncié entonces? No lo sé, aún me lo pregunto muchas veces. El caso es que me acostumbré a vivir atemorizado, pensando que tal vez algún día recapacitaría y todo volvería a ser normal.

Así, el tiempo transcurrió alterando fases más llevaderas con otras cada vez más violentas. Muchas veces tuve que irme de casa de noche, en pleno mes de febrero, y dormir en el coche para evitar sus golpes.

Cuando me decidí a proponerle el divorcio, la situación empeoró. Me tuvo cuatro días sin salir de casa, secuestrado. Me quitó las llaves y el teléfono. Esa noche, mientras me agredía, me incitaba a que le devolviera los golpes, diciéndome que llamaría al 016 y me meterían en la cárcel. Estas frases aún las tengo bien presentes.

Llamé al 112 y se personó en casa la policía, que nos interrogó por separado. A ella se la llevaron a la comisaría esposada y a mí al hospital, donde me hice “famoso” por ser el único hombre que denunciaba a su mujer.

Mi parte médico habla de contusiones, policontusiones, hematomas múltiples en brazos, tórax, zona facial, mordeduras en ambos antebrazos, hematomas por todo el cuerpo.

Hoy sigo pendiente de una sentencia de divorcio por parte de un juez que, sin tener en cuenta estos antecedentes, quiere obligarme a que me vaya de mi propia casa para dejársela a ella. Me pregunto que habría pasado si en vez de ser un hombre maltratado hubiese sido una mujer maltratada.

Por eso quiero que mi caso sea considerado violencia de género, no doméstica. Soy una víctima de malos tratos. La violencia es violencia siempre.

Por favor, ayudadme a cambiar la ley de violencia de género. ¡Todos somos iguales!

Bernardo

Un sevillano denuncia que lleva 11 años sin ver a sus hijos por una denuncia falsa

José González Medina es un sevillano padre de dos hijos. Sin embargo, no le está permitido ejercer como padre puesto que lleva desde 2003 sin poder ver a sus hijos debido a una denuncia falsa por maltrato y agresión sexual interpuesta por su exmujer. Sin embargo, el Tribunal Supremo le absolvió de todos los cargos en octubre de 2009. Esto no bastó para impedir que el Juzgado de Primera Instancia 4 de Dos Hermanas considerara perjudicial para los menores estar en contacto con su padre. No se le permitía verse ni en un punto de encuentro controlado.

Cansado de la situación, José junto a su abogado dieron una rueda de prensa con el fin de denunciar la situación ante los medios: pese a haber demostrado su inocencia, no le permiten ver a sus hijos. Además, afirmó que sus hijos estaban bajo el síndrome de alienación parental: tuvo un contacto con su hijo mayor cuando cumplió la mayoría de edad y éste le recriminó ser un “mal padre” por no haberle llamado en sus cumpleaños o pagar la manutención. José resaltó la falsedad de las acusaciones de su hijo, alegando que sus comentarios se explicaban por estar bajo dicho síndrome de alienación parental.

El abogado de José pide al juzgado que se revierta esta situación y que exija a su exmujer facilitar el contacto con los hijos en común en un centro de mediación. Cabe añadir, que en 2013 la Audiencia Nacional ya indemnizó a José por mal funcionamiento de la Administración de justicia. Sin embargo, el afectado todavía no ha encontrado paz a la terrible situación que le separa de sus hijos.

 

“Me amenaza diciendo que si voy a verlo jugar el partido, le desapuntará de fútbol”

Os informo de lo me pasa hace un tiempo con mi exmujer:

Tengo un hijo de 7 años. Llevamos 6 años divorciados. Yo tengo mi régimen de visitas, dos tardes a la semana y fines de semana alternos. Nunca he dejado de pagar  la pensión.

El caso es que nuestro hijo juega a fútbol desde los 5 años. Cuando yo no tenía pareja no pasaba nada, y si el niño tenía partido y ella no lo podía llevar entonces lo llevaba yo. El problema viene desde hace 1 año.

Cuando ella tiene al niño en sus fines de semana siempre pone excusas para no traerlo o me hace chantaje. “Si yo lo llevo, tu no vas a verlo” me dice, o que mi familia no vaya a verlo jugar porque está ella y no quiere verlos.

He grabado un montón de conversaciones donde me insulta a mí y a mi familia. Donde me amenaza diciendo que si voy a verlo jugar el partido, no le llevará más al fútbol y que le quitará. En fin, muchos insultos, gritos y actuaciones que los padres de los otros niño lo saben y no dan crédito. Todo esto lo tengo grabado en el móvil.

La verdad, no sé que puedo hacer. Mi hijo quiere jugar al fútbol, le encanta, pero los fines de semana que está con su madre, siempre es una guerra para que lo lleve o que me deje llevarlo.

La última vez ha sido la gota que ha colmado el vaso: Ella vive en Martorell, el niño juega en hospitalet. Le tocaba jugar en domingo y lo tenía ella. Me dijo que lo llevaba.

Cuando llega ve que estoy yo con mi pareja y con mi padre. Me empieza a enviar mensajes, la llamo por teléfono y le digo que qué pasa. Me dice que o me voy o el niño no irá más al fútbol. Toda esta conversación, llena de insultos, faltas de respeto hacia mí y mi familia, etc…. Está grabada.

El colmo es que yo me voy del campo con mi pareja y con mi padre, para que no siga y al menos que mi hijo disfrute. Según los otros padres, ella se queda en el coche y no ve ni el partido (ni ve a su hijo, ni deja que lo vean).

La verdad, no sé qué puedo hacer. Yo siempre voy a por mi hijo, lo llevo a entrenar, a jugar… lo que haga falta. A él le encanta y no pienso quitarlo de una actividad por culpa de una persona así. Ella me dio el visto bueno para apuntarlo a fútbol.

Como ahora hay días que le toca partido en domingo, ella dice que los domingos que los tenga ella no lo va a pasar en el fútbol. Me echa las culpas a mí, cuando le repito una y mil veces que es una actividad de su hijo, que le gusta ir y que tiene que cumplir.

Podría contar muchos más detalles pero es más de lo mismo: Cuando mi exmujer tiene al niño siempre son problemas para que lo lleve a jugar. Aún así siempre me ofrezco, pero nada. No sé qué puedo hacer.

¿Hay alguien que le haya pasado algo parecido que me pueda asesorar? ¿Qué puedo hacer? No quiero quitarle a mi hijo de su actividad favorita. No es justo para él.

El autor de este testimonio ha preferido mantenerse en el anonimato.