Monthly Archives: agosto 2015

A los hombres se les acusa de violencia machista y a las mujeres de violencia doméstica

La madrugada del viernes, 21 de agosto, dos parejas fueron detenidas en Vitoria. El motivo de su detención fue el mismo en ambos casos: se agredieron mutuamente.

La primera pareja fue detenida a las 12:30 de la noche tras un aviso que recibió la Policía Local. La mujer, de 26 años, y su pareja, de 33, se acusaban mutuamente de haberse agredido. Ambos presentaban lesiones, por lo que se les detuvo a los dos.

El segundo caso se dio sobre las 3:30 de la madrugada de la misma noche: El dueño de un local avisó a la Policía Local avisando de una pelea en su establecimiento. El hombre ya se había marchado, tras haber provocado algunos daños en el local, pero fue localizado enseguida y presentaba lesiones. La mujer, a quien encontraron todavía en el establecimiento, explicó que había sido una pelea por un asunto personal en el que ambos se agredieron. Nuevamente, esta otra pareja –un hombre de 34 años y una mujer de 29– fue detenida por exactos motivos que en el primer caso.

A ambas parejas se les acusa de los mismos delitos: a los hombres por violencia machista y a las mujeres de violencia doméstica.

Lo curioso de este caso es que, a pesar de ser el mismo delito en su esencia y de que ambos presentaran agresiones, a las mujeres se les acusa de delitos diferentes que a los hombres. Como mínimo, da pie a reflexión.

Falsifican certificados afirmando ser víctimas de maltrato para acceder a las ayudas de empleo

Recientemente, pudimos escuchar en los medios una noticia que da pie a reflexión y que merece la pena compartirla:

Cuatro mujeres españolas han sido detenidas por la Policía Nacional en Málaga acusadas de falsificación documental y de estafar al Servicio Público de Empleo. Aparentemente, una de ellas falsificó los certificados para que personas con dificultad para encontrar trabajo o en necesidad económica pudieran acceder a las ayudas extraordinarias en condición de víctima de violencia de género.

Esta mujer ayudó a otras tres, vecinas del municipio malagueño de Vélez, a las que cobraba una comisión por obtener dicha documentación, agilizando expedientes. Así, pudieron acceder a los 400 euros mensuales que la Ley contempla con esta ayuda.

Las cuatro mujeres detenidas, de unos 30 años de edad, llegaron a recibir durante años dicha ayuda, llegando a obtener en algunos casos un total de 10.000 euros. Por ello, se enfrentan a la imputación de un delito de estafa al Servicio Público de Empleo.

El Juzgado de Instrucción de la localidad junto con la Policía Nacional continúa las investigaciones.

 

Reducen la pensión de alimentos a un padre por riesgo de dejarle “en la absoluta indigencia”

Un padre divorciado sevillano estaba obligado a abonar una pensión de alimentos mensual de 150 euros a cada una de sus dos hijas, un total de 300 euros al mes. El hombre recurrió ante el Tribunal Supremo cuestionando la sentencia que se dictó en el juicio de divorcio, puesto que percibe una prestación por desempleo de 884,34 euros.

El hombre había recurrido la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 5 de Dos Hermanas tras el juicio de divorcio, pero dicha resolución fue ratificada por la Audiencia de Sevilla. Se desestimó la reducción de la pensión de alimentos ya que consideraban que los 300 euros eran acordes con las necesidades de las menores y a los medios económicos del padre, a pesar de que éstos sean exclusivamente la prestación por desempleo. La Audiencia afirmó que los 300 euros eran “el mínimo vital indispensable para afrontar las necesidades básicas de las menores”.

Sin embargo, el Tribunal Supremo ha decidido recientemente reducir dicha pensión a 100 euros por hija para no dejar al hombre “en la absoluta indigencia”. El TS afirma que “el interés superior del menor se sustenta, entre otras cosas, en el derecho a ser alimentado y en la obligación de los titulares de la patria potestad de hacerlo en todo caso, conforme a las circunstancias económicas y necesidades de los hijos en cada momento, y en proporción al caudal o medios de quien los da y a las necesidades de quien los recibe”.

Sin embargo, el Alto Tribunal también añade lo siguiente, otorgando dicha reducción de la pensión de alimentos que el hombre debe abonar mensualmente: “Esta obligación no se cumple con la prestación alimenticia impuesta en la sentencia, que dejaría en la absoluta indigencia al alimentante, sino con la que resulta de los ingresos que obtiene en la actualidad, conforme a la documentación aportada, los cuales permiten aceptar la cifra que se propone de 100 euros al mes para cada una de las hijas”.