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¿Sólo hay 54 buenos padres en Cádiz?

Los datos sobre los divorcios entre parejas con hijos son tan abrumantes como inverosímiles. Hoy nos trasladamos a los últimos datos disponibles del INE para la provincia española de Cádiz en el año 2013. ¿Las conclusiones? Que sólo en el 11% de los divorcios con hijos se cierra con la custodia compartida. Es decir, de los 1.346 divorcios con hijos en la provincia, sólo 149 casos se decantaron por esta opción en que los menores pasan tiempo por igual entre ambos progenitores.

Lo alarmante de estos casos es que, mientras que en 1.140 casos la custodia se otorgó a la madre, sólo en 54 casos fueron para el padre. ¿Es posible que en la gigantesca cantidad de 1.140 familias el padre no mereciera dicha custodia? ¿Es que, acaso, sólo había 54 buenos padres en Cádiz en el año 2013?

En un proceso de divorcio, cuando hay hijos en común, son los menores la prioridad. Salvo en excepciones contadas en que la relación de los padres sea excesivamente conflictiva e impida una custodia compartida, lo lógico sería pensar que el menor debería mantener el mismo contacto con un progenitor que con el otro. Sin embargo, quizá por temas culturales, legales o sociales, se parte de la base de que la mujer tiene más derecho de ser madre.

Clama al cielo que la opción preferente no sea la de custodia compartida, ya que mantener contacto con ambos progenitores por igual será lo menos doloroso para el menor. No se trata de una guerra entre hombres y mujeres, se trata en proteger la calidad de vida y estabilidad del menor.

Diferentes tipos de maltrato

La violencia de género es el nombre que se le da al tipo de violencia física o psicológica que impacta de manera negativa sobre la identidad, el bienestar social, físico o psicológico de una persona; y cada vez es más común. Las Naciones Unidas, Human Rights Watch y la constitución española tipifican como violencia de género solo a aquella que es cometida contra las mujeres, y esto hace que la realidad de los hombres maltratados sea mucho menos visible. Sin embargo, no por eso deja de existir.

En el caso de los hombres que sufren abusos por partes de sus parejas, diferentes factores psicológicos hacen que muy pocos lo denuncien. Sin embargo, hay que estar alerta antes cualquier tipo de maltrato, pues usualmente comienza por las formas más básicas y van evolucionando. Por eso, es necesario pararlas desde el inicio. A continuación una lista de las formas más comunes de violencia doméstica o de género:

– Degradación: Consiste en reducir el valor de la persona. Llega a crear una dependencia hacia la persona que lo hace y puede llegar a considerarse merecedor de ese maltrato. 

– Cosificación: Es convertir a la otra persona en un objeto, carente de deseos, necesidades o elecciones. Dificulta el desarrollo personal de la persona que es maltratada, llegando en algunos casos a destruir su identidad. 

– Intimidación: Causar miedo o temor. Puede provocarle ansiedad el encontrarse todo el tiempo alerta, pendiente de lo que pueda pasar o lo que pueda hacer la otra persona. Son habituales las amenazas. 

– Sobrecarga de responsabilidades: Exigir al otro que se haga cargo de forma total, de las responsabilidades o de los problemas. Puede llegar a dañar su propia vida, no dejando espacio para su ocio, su salud, su descanso, etc. 

– Privación: Consiste en limitar o reducir la posibilidad de satisfacer las necesidades sociales, personales y laborales del maltratado. Tiende a separarse de todos sus amigos, no quiere buscar ayuda ni apoyo.

– Distorsión de la realidad subjetiva. Consiste en transformar la percepción del otro. Al hombre se le crea una sensación de confusión, de duda constante. Se encuentra cuando la pareja apela a la superioridad de su lógica o su razón, cuando miente en lo evidente o le engaña y le hace ver que está confundido. 

– Estrategias defensivas. Es trasladar la responsabilidad de la violencia a la propia víctima. El hombre se siente culpable y responsable de la violencia que sufre. Ves, esto es lo que te mereces, yo no tengo la culpa, si no hubieses dicho esto, no estarías así ahora.

– Violencia física. Es una agresión contra el otro, no tienen porque causar lesiones graves. Ejemplos son bofetadas, empujones, arañazos, golpes, tirarle un objeto.

Mujer podría ir a prisión por denuncias falsas y coacción a su expareja

Detenciones provisionales, varias noches en un calabozo y vistas judiciales fueron algunas de las situaciones que tuvo que enfrentar un hombre de Málaga cuando tomó la decisión de dejar a su mujer. Esta lo acusó de malos tratos, acoso y persecución. Sin embargo, ninguna de esas denuncias fue comprobada, y ahora la denunciante podría ir a la cárcel por coaccionar a su ex y por poner varias denuncias falsas contra el.

Según el representante del Ministerio Público, desde la ruptura en Diciembre de 2011 y durante un año más, la mujer amenazaba constantemente a su expareja, quien se sentía impotente, pues ella simulaba persecuciones y lo acusaba de diferentes delitos. La primera denuncia fue por malos tratos, como esta fue archivada, meses después vino una segunda denuncia por acoso continuo. Al no haber pruebas suficientes, también se la descartó. Durante todo este tiempo, la mujer mantuvo un comportamiento errático, e intercambiaron varios mensajes de texto. En ocasiones, ella se disculpaba por las denuncias falsas y en otras, profería graves amenazas. Le recomendaba a su expareja que se consiga un buen abogado, porque estaba dispuesta a sacarle hasta el último centavo. Por estos hechos, la fiscalía pide 18 meses de cárcel y una multa de 3000 euros por daños y perjuicios.

Condenan a una mujer por denunciar a su pareja cuando ya había fallecido

A 2520 euros asciende la multa que una mujer deberá pagar tras ser condenada por el delito de denuncia falsa en el Juzgado de lo Penal número 3 de Oviedo. Todo comenzó el 23 de Septiembre de 2013, cuando la mujer se presentó en las dependencias del Cuerpo Nacional de Policía y denunció a su expareja por haber incumplido la orden de alejamiento que estaba vigente y por haberla insultado. Indicó que la agresión acababa de ocurrir. La imputación, sin embargo, era ilógica, pues el hombre denunciado había fallecido meses antes.

El pasado 29 de Abril se celebró el juicio, al cual la acusada no se presentó. El Ministerio Fiscal mantuvo la petición de condena, subrayando el hecho de que la mujer sabía que su expareja había fallecido meses antes de la denuncia, y que al ser conocedora de este hecho obró de mala fe. Por su parte, el abogado defensor manejó una versión distinta, recordó que había antecedentes de violencia, malos tratos y violación de la orden de alejamiento, por lo que la mujer se habría asustado cuando un amigo de su expareja empezó a seguirla e insultarla y se habría confundido. La sentencia se mantiene, pero cabe recurso de apelación.