Hypatia ante una nueva sinrazón
Hace 1600 años que Hypatia fue asesinada por ser pagana, libre, inteligente, influyente y también mujer. Tras ella y durante toda la edad media, muchas mujeres han muerto por su independencia de pensamiento en una sociedad de ideología uniformada donde la mujer, lejos de inspirar el respeto y admiración que despertó Hypatia entre sus conciudadanos, era considerada una criatura peligrosa e inestable a la que había que dominar y enmudecer procurando que su ámbito de influencia no sobrepasara las cuatro paredes de su hogar. Dicen que a Hypatia la asesinó una secta de monjes fanáticos vinculada a un ambicioso obispo cristiano deseoso de hacerse con el gobierno político de Alejandría. Al parecer, la influencia de la filósofa sobre el gobernador vigente se lo impedía y por eso decidió acusarla de brujería y justificar así su aniquilación. Hypatia, sin embargo, también era señalada despectivamente en su entorno pagano como “amiga de los cristianos”, dada su firmeza en defenderlos de los violentos embistes paganos cuando aquellos eran una minoría y había, entre sus alumnos, algunos fieles a la nueva religión. Para la filósofa y astrónoma alejandrina todos merecían el mismo respeto, paganos como cristianos, hombres como mujeres.

Ahora, si me permiten, me gustaría invitarles a imaginar a Hypatia en nuestra sociedad y nuestro tiempo, diecisiete siglos después, dando clases en la Universidad y siendo testigo de una nueva batalla irracional y fundamentalista: la que enfrenta a mujeres y hombres. Ella vendría de un entorno machista en decadencia que no le impidió estudiar ni hacerse un hueco en los estamentos más influyentes del mundo intelectual. Un contexto donde las huellas del machismo de antaño quedarían en el predominio de varones entre sus colegas, pero ya no en un trato discriminatorio. Lo que, pienso, le sorprendería sería la presencia entre sus alumnas y compañeras de un incipiente movimiento neofeminista donde las mujeres adoptan el papel de víctima permanente frente a los hombres, a los que tachan de malvados, violentos, machistas y depredadores por el mero hecho de ser hombres. Ahora Hypatia, en una cruel reminiscencia de su vida pasada, vería cómo su afinidad hacia la razón, la justicia y la ciencia, le costaba que unos y otros la acusaran de “marioneta de los hombres” o de “amiga de las neofeministas”, por no pronunciarse ni por unos ni por otros. Y otra vez contemplará cómo, en luchas encarnizadas alentadas por insanos intereses, caen mujeres y hombres creyéndose enemigos eternos, irreconciliables e incompatibles. No me resulta difícil imaginar a Hypatia horrorizada, de nuevo, ante el triunfo de la sinrazón de un pseudo feminismo ajeno a su ideal de igualdad que, manipulado por fuerzas político-económicas y obsesionado en imponerse a cualquier precio, no hace sino uniformar y empobrecer a la sociedad entera. Pero así es como, una vez más, Hypatia está siendo asesinada y enmudecida en nuestros días.
Araceli Santalla.
Portavoz de la Asociación VISC.
www.visc.es
LA AUTORA
Araceli Santalla es una mujer que después de convivir 10 meses con un maltratador y tras 9 años de investigación autodidacta, escribió el libro “El machismo no es el problema” (prologado por el escritor Lorenzo Silva e introducido por el psicólogo y pedagogo Vicente Prieto), donde recoge sus pesquisas acerca de la personalidad maltratadora y propone un nuevo modo de enfrentar la violencia de pareja sin distinción de género. En 2007 fue invitada a asistir al I Congreso Internacional sobre Violencia de Género, momento en que comprendió la necesidad de sistematizar y publicar sus ideas para colaborar mejor con los esfuerzos que se invierten en todo el mundo por combatir esta lacra. También ha realizado diferentes cursos relacionados con la violencia de pareja (“Salud mental y delito”, “Mujer y delito”, “Curso de especialización en intervención familiar estratégica y en la prevención y el tratamiento de la violencia”). En 2009, su investigación sobre el trastorno del maltratador alentó la creación de la Asociación “Vive Sin Celos”, de la que es portavoz. Actualmente compatibiliza su trabajo como microempresaria, con el estudio autodidacta y la investigación del comportamiento del maltratador y la maltratadora patológicos. También asesora gratuitamente a quienes le contactan a través de la web de la Asociación (www.visc.es) e imparte charlas por la seguridad de las víctimas y la mejora de los protocolos de recuperación tanto de las personas maltratadas como de las agresoras. A mediados de noviembre asistirá como ponente al II Congreso Internacional “Violencia, maltrato y abuso”, para exponer su propuesta en este ámbito especializado.


