MADRID-En lo que va de año (hasta el 12 de abril) el número de mujeres asesinadas a manos de sus parejas asciende a 20, frente a las 12 del mismo periodo de 2009, con un aumento del 67 por ciento. Falta por confirmar la muerte por apuñalamiento de una mujer ayer en Madrid, que elevaría el dato hasta el 75 por ciento.
Esta preocupante tendencia provocó ayer la comparecencia ante los medios de comunicación del delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, que hizo un llamamiento «a los entornos de víctima y agresor para que denuncien, que no minimicen el riesgo y que no adviertan que van a dejar la relación».
El delegado del Gobierno ha observado un cambio de tendencia en los primeros meses de 2010: ha aumentado el porcentaje de agresores mayores de 51 años y de los que vivían en situación de pareja con la víctima. Además, las mujeres que recurrieron a la Justicia lo hicieron en menor medida (un 15,8 frente al 45,5 por ciento de 2009) y cuando lo hicieron la situación era ya de extrema gravedad, lo que queda demostrado en el hecho de que todas ellas obtuvieron orden de protección del juez.
Pocas denuncias
Así, explicó, sólo tres de las 19 asesinadas (la cifra se elevó a 20 a primera hora de la tarde con la confirmación del caso de Zaragoza –en el que un hombre mató a su mujer y a su bebé de cuatro meses antes de suicidarse– que no ha sido contabilizado en las estadísticas) habían denunciado a su agresor y tenían una orden de protección.
En este sentido, Lorente indicó que se ha avanzado mucho, pero que hay que continuar trabajando. «Hemos logrado reducir el tiempo que tarda la mujer en denunciar de diez a cuatro años, pero sigue siendo mucho tiempo».
Uno de los asuntos pendientes es el de la utilización de los dispositivos GPS. Según Lorente, sólo 248 de las 500 víctimas que están en situación de alto riesgo en España han obtenido de la Justicia un dispositivo de vigilancia. Así, explicó que los juzgados tienen a su disposición más de 2.700 dispositivos para las mujeres amenazadas y no los están utilizando. «Estamos trabajando en tareas de formación e información con el poder judicial para que esto deje de suceder», añadió.
El delegado del Gobierno calificó la situación actual de «grave», aunque aclaró que no indica una tendencia. «Se pueden cambiar las cosas en los próximos meses, pero es necesario el trabajo de todos. Los debates sobre las denuncias falsas hacen mucho daño, quitan credibilidad, refuerzan la posición de los agresores y generan miedo e inseguridad en las víctimas».
«Hay que implicar a la sociedad. Yo me pregunto, ¿qué pasaría si en vez de mujeres las víctimas fueran futbolistas, taxistas, panaderos o periodistas? La situación sería insoportable, ¿por qué no debe serlo ahora también?», concluyó.
Caso «Marta del Castillo»
El delegado del Gobierno para la Violencia de Género, Miguel Lorente, confirmó que el asesinato de Marta del Castillo se encuentra en el ámbito de la Ley Integral Contra la Violencia de Género. Después de que el juez del caso dictara un auto en el que imputa al asesino confeso, Miguel Carcaño, dos delitos de violación y uno de asesinato, Lorente dijo que «lo que se deduce es que el móvil fue sexual y, por tanto, es violencia de género, pero no es un caso en el ámbito de la ley». Además, el delegado del Gobierno precisó que la relación entre Carcaño y Marta no fue «un factor desencadenante» en la motivación del crimen.
ANÁLISIS
El efecto multiplicador de los asesinatos
- ¿Qué influencia tienen las noticias sobre violencia de género?
–Los expertos no tienen claro si hay relación directa, pero el Ministerio de Igualdad incluye estos datos en sus estadísticas. Según estos datos, en los primeros meses del año más del 70 por ciento de los asesinatos se concentraron en los dos días siguientes a un homicidio machista.
- ¿Por qué no se usan los dispositivos GPS?
–Influyen varias causas. A veces, el juez carece del conocimiento y de la información necesaria. Otros reconocen la agresión pero tienden a minimizar el peligro.
Diario La Razón. P. Rodriguez.


