La polémica le acompaña a donde va, y lo sabe. Pero al juez Francisco Serrano no le importa vivir profesionalmente rodeado por un continuo murmullo. «Tengo derecho a expresarme y opinar», se defendió ayer el magistrado sevillano conocido por su oposición a la Ley de Violencia de Género. Y volvió a criticar la norma en la conferencia en la que participó organizada por el centro de estudios del Colegio de Abogados de Oviedo que llevaba por título 'La Discriminación en la Ley de Violencia de Género y su incidencia en los procesos de familia'.
El argumento principal para rechazarla es que protege sólo a las mujeres «por el hecho de serlo» porque considera que el hombre ejerce «superioridad sobre ellas», «independientemente de su posición intelectual» y eso es inadmisible, según Serrano. «Perjudica a la mujer» de hoy. «No se le puede decir a la mujer del siglo XXI, de 2010, que por el hecho de serlo simplemente existe una relación de sumisión, de dependencia, que está en una situación de discriminación, desigualdad y relación de poder respecto al hombre». Porque no siempre es así, aunque «yo no digo que no existan estas situaciones», advirtió el magistrado, quien pidió para el «verdadero» maltratador un endurecimiento de las penas.
Y ahí está otro de los peros que pone Serrano a la actual legislación. «Habría que redefinir el concepto de maltrato, de maltratador y maltratada», dijo. Explicó el magistrado que las mujeres no son las únicas maltratadas en la familia, que también hay hombres, hijos y abuelos que sufren violencia doméstica. Y reclamó que las estadísticas se lean «desde el punto de vista cualitativo, no solo cuantitativo»: «Este año van ocho mujeres muertas, pero también van cinco hombres asesinados en la relación de pareja, pero no ha sido titular de prensa».
Estigma social
Serrano reprochó que el actual sistema jurídico ponga en manos de la mujer «un instrumento muy fácil», la denuncia. Apuntó que no siempre es cierta, y puso ejemplos. En un proceso de separación, cuando el marido se ha ido con otra mujer «puede que incluso más joven» hay una discusión porque ella no le deja ver a los niños y el hombre le dice: «Te vas a enterar si no me dejas vera a mis hijos, te vas a acordar de mi». «Basta con una discusión acalorada para convertirte en maltratador», criticó. Continuó que la denuncia conlleva «una detención preventiva, unas horas en un calabozo, un estigma social, una orden de alejamiento... medidas desproporcionadas. Si se incumple esa orden por darle un beso a un hijo puede ir a la cárcel».
Durante la conferencia, recriminó a los ciudadanos que crean que en prisión está el maltratador «por el ojo morado de la tele», pero «no nos tenemos que engañar, hay padres de familia que sufren esas situaciones por una discusión en condiciones de igualdad. Porque muchas veces nos damos cuenta de las proporciones de la ley cuando se aplican». Junto a Serrano y apoyando sus tesis y rechazando la existencia de los juzgados de violencia de género se pronunció el juez asturiano Ángel Luis Campo.
Ana Salas.
http://www.elcomerciodigital.com/v/20100313/oviedo/basta-discusion-acalorada-para-20100313.html


