Todas las personas tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión (Constitución Española de 1978, art. 24.1).

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de sexo […] (Constitución Española de 1978, art. 14).

La igualdad entre hombres y mujeres será garantizada en todos los ámbitos […] (Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2000, art. 23).

Se prohíbe toda discriminación, y en particular la ejercida por razón de sexo […] (Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2000, art. 21.1).

Todas las personas son iguales ante la ley (Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2000, art. 20).

Toda persona acusada de una infracción se presume inocente hasta que su culpabilidad haya sido legalmente declarada (Convenio Europeo de los Derechos Humanos de 1950, art. 6.2).

Toda persona tiene derecho, en condiciones de plena igualdad, a ser oída públicamente y con justicia por un tribunal independiente e imparcial […] (Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, art. 10).

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo […] (Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, art. 2).

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros (Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, art. 1)

 

¿Eres un hombre maltratado?

Maltrato-hombresAnte el maltrato a hombres la sociedad reacciona de una forma muy diferente a como lo hace cuando la agresión se realiza contra una mujer.

Aunque es innegable que la diferencia entre las cifras de hombres y mujeres maltratados y asesinados por sus parejas es muy grande, la violencia perpetrada por esposas y compañeras es un drama que viven muchos hombres y no en todos los casos, advierten los expertos, se trata de abusadores antes los cuales se estén defendiendo ellas.

De hecho, la presión social y familiar puede ser tan grande que el hombre maltratado, en muchas ocasiones, no termina de ser consciente del todo de la situación. De ahí que muchos de ellos no reconozcan el maltrato como tal. Para ello, el doctor en Psicología y profesor en la Universidad de Málaga, Fernando Chapado, en colaboración con la Asociación de Custodia Compartida de Málagaha elaborado un cuestionario para reconocer situaciones de violencia de la mujer contra el hombre.

El cuestionario se divide en 6 categorías:

  • Maltrato psicológico orientado a la dependencia emocional.
  • Maltrato psicológico orientado a la dependencia económica.
  • Chantaje emocional orientado al control psicológico.
  • Maltrato psicológico por amenazas orientado a producir terror.
  • Violencia sexual.
  • Maltrato o violencia física.

Las preguntas son las siguientes (se puede completar el cuestionario también aquí), así que si crees que puedes ser víctima de maltrato, te recomendamos que las respondas con calma y siendo completamente sincero.

1. Maltrato psicológico orientado a la dependencia emocional

  • ¿Le insulta, le grita, menosprecia, hace comentarios racistas, sexistas u homófobos sobre su hombría, o su familia de origen o de modo genérico para que se sienta ofendido?
  • ¿Se comporta de una manera muy protectora o se vuelve extremadamente controladora y/ o celosa?
  • ¿Le impide ir donde quiera, cuando quiera y con quien quiera?
  • ¿Constantemente le critica o le menosprecia a su capacidad como esposo, pareja, trabajador o padre?
  • ¿Cuestiona su salud mental llamándola “loco”, “exagerado”, etc.?
  • ¿Le pone trabas para que vea a sus familiares o amistades, o habla mal de su familia y amistades?
  • ¿Cuestiona su apariencia física diciéndole como te has de vestir o que eres poco atractivo?
  • ¿Le humilla o avergüenza frente a otras personas?
  • ¿Le asegura que nadie más le amará como ella?
  • ¿Le repite que no sería nadie de no ser por ella?

2. Maltrato psicológico orientado a la dependencia económica

  • ¿Trata de controlar el dinero, mintiendo u ocultando los bienes conjuntos?
  • ¿Le impide, dificulta o condiciona el desarrollo de su trabajo o de otro que le gustara realizar?
  • ¿Le obliga a rendir cuentas de lo que gasta, o toma o pide su dinero por la fuerza o con excusas?
  • ¿Le impide obtener o mantener un trabajo o estudiar?
  • ¿En ocasiones le limita o impide el acceso a objetos, medios y recursos?

3. Chantaje emocional orientado al control psicológico

  • ¿Le amenaza con suicidarse?
  • ¿Le culpabiliza de enfrentar a los niños con escenas de peleas y violencia?
  • ¿Le culpabiliza de enfrentar a los niños con escenas de peleas y violencia?
  • ¿Le acusa de no darle suficiente atención, amor o sexo y con eso justifica sus conductas agresivas?
  • ¿Deja de hablarle o de relacionarse afectiva/ sexualmente con Vd. para castigarle?
  • ¿Le amenaza con abandonarle o buscar un amante?

4. Maltrato psicológico por amenazas orientado a producir terror

  • ¿Le amenaza con denunciarle a las autoridades por falsos malos tratos, o por abusos a sus hijos (la policía, los tribunales, o los servicios de protección infantil) por algo que Vd. no hizo?
  • ¿Amenaza con hacerle daño o marcharse y/o quitarle los niños?
  • ¿Amenaza con dañar a sus familiares, amistades o, incluso, animales domésticos?
  • ¿Le atemoriza por medio de miradas, actos o gestos?
  • ¿Exhibe elementos para atemorizarle, directa o indirectamente (por ejemplo teléfono para denunciar falsamente, cuchillo, gritar, etc..)?
  • ¿Emplea el enfado o el “mal genio” –o el anuncio de que “le va a dar” y de que Vd. ya sabe lo que ocurre- para lograr que haga lo que ella quiere?
  • ¿La amenaza con revelar detalles de su vida íntima a sus amigos, familiares o compañeros?
  • ¿Le controla su vida registrándole el móvil, o distintas redes sociales, correo electrónico, etc..?
  • ¿Se ha hecho pasar su pareja por Vd. utilizando su movil, redes sociales, email, etc..?
  • ¿Se ha hecho pasar su pareja por otra persona para probar su fidelidad proponiéndole cosas obscenas, insistiéndole a pesar de su negativa?
  • ¿Le amenaza con denunciarla como inmigrante ilegal si es el caso?
  • ¿Le amenaza con hacerle encerrar en un hospital psiquiátrico/ cárcel?
  • ¿Le dice que no será capaz de sobrevivir ni Vd. ni sin sus hijos si le abandona y que si lo hace no le dejará en paz?

5. Violencia sexual

  • ¿Le presiona o coacciona a tener relaciones sexuales cuando no quiere?
  • ¿Le presiona u obliga para realizar actos sexuales que no desea que le hacen sentirse humillado?
  • ¿Le presiona u obliga a tener actividad sexual con otras personas o a ser observado?
  • ¿Le obliga a continuar el acto sexual hasta que ella tenga un orgasmo aún cuando él diga que ya no quiere continuar?
  • ¿Le insulta si toma la iniciativa o sugiere tener una relación sexual?
  • ¿Le oculta el uso de métodos anticonceptivos para evitar el embarazo o finge su uso para quedarse en cinta deliberadamente?

6. Maltrato o violencia física

  • ¿Tira o destruye propiedad personal o arroja cosas por todas partes?
  • ¿Le ha golpeado o lanza cosas contra Vd. alguna vez, intencionadamente, para asustarle?
  • ¿Le araña, agarra, empuja, pega, golpea, abofetea, le da patadas, intenta estrangularlo, o le muerde?
  • ¿Le impide tomar medicinas o conseguir atención médica?
  • ¿En ocasiones le niega el acceso a la comida o bebida, o la sirve en mal estado, envenenada o le impide dormir con cualquier excusa?

Guía para salir del maltrato

Worried-man-03En nuestro último post analizábamos las señales que nos permiten detectar si estamos siendo víctimas de un caso de maltrato por parte de nuestra pareja o expareja y comentábamos lo difícil que suele resultar, primero, ver dichas señales y, sobre todo, actuar para salir de esa situación.

Hoy nos queremos centrar en esa segunda parte, una vez reconocidas las señales del maltrato sin importar cuál sea tu condición sexual o tu situación de pareja, hay que ser valiente y adoptar diversas medidas que te permitan romper esa relación tóxica que estás viviendo.

Cuando la víctima del maltrato es un hombre y busca ayuda, normalmente se topa con escasez de recursos públicos, dado que, por ejemplo, servicios como el teléfono de asistencia 016 están diseñados en exclusiva para las mujeres víctimas de violencia de género. Ni siquiera sirve para ayudar a las mujeres a las que maltrata su pareja en caso de que ésta sea otra mujer.

Además, es posible que, cuando se acude a un centro médico con alguna lesión producida por la violencia doméstica, a un hombre no se le pregunte tanto por el origen de sus lesiones como sucedería en el caso de una mujer. Afortunadamente, la formación del personal sanitario en protocolos de detección de estas situaciones parece estar mejorando y se están convirtiendo en los primeros puntos de detección y ayuda en los casos de violencia doméstica.

El tercer obstáculo al que se pueden enfrentar es el simple miedo a acabar siendo acusado de haber ejercido la violencia de género o doméstica contra su pareja, en función de que ésta sea mujer u hombre.

Primeros pasos para terminar con la violencia doméstica
Puedes comenzar con algo sencillo como contarle tu situación a alguien cercano y de confianza, puede ser un amigo, un familiar o algún profesional médico que te atienda con frecuencia. Aunque al principio te va a resultar duro hablar del tema, también sentirás alivio y, lo más importante, comenzarás a recibir apoyo y a no vivirlo en soledad.

Dejar a la persona que te maltrata puede llegar a ser peligroso por lo debes tener en cuenta adoptar una serie de precauciones por tu seguridad:

  1. Llama a algún teléfono de ayuda o atención a las víctimas de violencia doméstica (como el de Cruz Roja o el de los servicios sociales de tu ayuntamiento). Realiza la llamada a una hora segura cuando estés en un lugar privado y tranquilo alejado de quien te maltrata, puedes hacerla desde casa de un amigo o familiar.
  2. Prepara una bolsa de viaje de emergencia que contenga las cosas que podrías necesitar cuando te marches del domicilio compartido (recuerdos, objetos personales, ropa, llaves…) y deja la bolsa en un lugar seguro al que no tenga acceso tu pareja. Ten siempre los papeles personales importantes, recetas o medicamentos y dinero a mano por si tuvieses que abandonar tu vivienda de forma precipitada.
  3. En ese caso, ten previsto a dónde irías y cómo llegarías allí.
  4. Toma medidas para proteger tu comunicación y localización. Un maltratador o maltratadora puede utilizar la tecnología para hacer un seguimiento de la localización de tu teléfono móvil para averiguar el lugar en el que estés. Si te preocupa tu seguridad, por favor, busca ayuda de autoridades, amigos o familiares.
  5. Usa los teléfonos con precaución. La persona que te maltrata puede acceder a los registros de llamadas, interceptarlas o incluso tratar de escuchar tus conversaciones, además de acceder a tu teléfono para ver tus mensajes de texto o historial de llamadas.
  6. Utiliza tu ordenador de casa con cautela. Tu pareja o ex-pareja podría estar utilizando programas espía para hacer un seguimiento de tus correos electrónicos o comprobar las páginas web que visitas. Procura utilizar un ordenador en tu trabajo, en una biblioteca o en la casa de un amigo para informarte y pedir ayuda. Cambia tus contraseñas con frecuencia y elige algunas que tu maltratador o maltratadora no pueda adivinar. Borra el historial de tu navegador siguiendo las instrucciones que proporciona para eliminar el registro de las páginas visitadas.
  7. Retira o inhabilita cualquier dispositivo GPS de tu vehículo, la persona que te maltrata puede utilizar este tipo de dispositivos para averiguar dónde estás.

Maltrato-hombres-01¿Dónde buscar ayuda?
En caso de emergencia puedes llamar al teléfono 091 (Policía Nacional) o 062 (Guardia Civil) para alertar a los cuerpos y fuerzas de seguridad y pedir ayuda inmediata.

Recurre a quiénes tienes más cerca y sean de confianza: familiares, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o alguna institución religiosa o espiritual para recibir apoyo.

Tu médico de cabecera o los servicios sanitarios de emergencia pueden tratar posibles lesiones, emitir el informe médico sobre las mismas, además de indicarte qué debes hacer con él.

Puedes acudir a un servicio de asesoría legal experto en casos de maltrato o violencia de género como el que ofrecemos en Patón y Asociados, para que estudie tu caso, te aconseje y ayude a dar los primeros pasos para abordar esta situación de la mejor manera posible de manera que puedas terminar la relación y evitar el contacto con tu maltratador o maltratadora.

De la mano de tu abogado puedes acudir a interponer la denuncia oportuna y solicitar al juez las medidas cautelares que aconseje adoptar en tu caso en función de las circunstancias. Éstas pueden de dos tipos:

  1. Penales:
    • Orden de protección
    • Orden de alejamiento
    • Suspensión de las comunicaciones,
    • Salida del domicilio
    • Prohibición de volver al lugar del delito
    • Detención
    • Prisión provisional
    • Suspensión del derecho al porte, tenencia y uso de armas
  2. Civiles
    • En caso de tener menores a tu cargo: Suspensión cautelar de la patria potestad o custodia de menores / Suspensión del régimen de visitas
    • Atribución de la vivienda

Recuerda, la violencia doméstica puede tener unos efectos devastadores en tu vida. Puede que te hayas visto incapaz de detener el comportamiento abusivo de tu pareja o ex-pareja pero puedes y debes buscar ayuda antes de que sea tarde.

Maltrato a hombres: cómo detectar las señales

Worried-man-02La violencia doméstica contra los hombres es una realidad silenciosa. Aunque las cifras en España no son comparables a las de los casos en los que las mujeres son las víctimas, sigue estando ahí, marcando la vida de muchos hombres, especialmente si pensamos que la vergüenza y la incomprensión por parte de su círculo más próximo y de la sociedad en general, provoca que muchos de estos casos no lleguen a hacerse públicos.

Si eres un hombre y tu relación no funciona, no siempre es fácil de identificar si estás siendo víctima de violencia doméstica. No obstante, las señales de la violencia doméstica son reconocibles y te pueden ayudar a saber cuándo necesitas ayuda.

La violencia doméstica contra los hombres puede adoptar muchas formas, incluyendo el abuso emocional, sexual o físico además de las propias amenazas de cualquier tipo de abuso. Estas circunstancias pueden darse tanto en relaciones heterosexuales, como entre personas del mismo sexo.

Para uno mismo no es fácil reconocer cuando una relación se malogra y empieza la violencia doméstica. La pareja que al principio nos parecía atenta, generosa y protectora, puede revelarse controladora y aterradora más adelante. Inicialmente, el abuso puede aparecer como incidentes aislados, tras los que tu pareja podría disculparse y prometer no hacerlo de nuevo.

En otras relaciones, la violencia doméstica contra los hombres puede llegar a incluir riñas en las que ambas partes se propinan bofetadas o se dan empujones, y en la que ninguno de los dos se ve a sí mismo como víctima de abuso o maltrato. Pese a todo, este tipo de violencia puede devastar una relación, causando daños tanto físicos como emocionales.

A continuación te damos unas pautas para detectar esos comportamientos anómalos que son señales claras de que tu pareja está ejerciendo sobre ti algún tipo de violencia doméstica.

Puedes estar experimentando violencia doméstica si tu pareja:

  • Te insulta, o maltrata verbalmente
  • Te impide ir a trabajar o estudiar
  • Hace que dejes de ver a familiares o amigos
  • Trata de controlar tus gastos, dónde vas o la ropa que llevas puesta
  • Se muestra celosa o posesiva y te acusa constantemente de ser infiel
  • Se enfada cuando consume alcohol o drogas
  • Te amenaza con ejercer algún tipo violencia sobre ti o con algún arma
  • Te golpea, patea, empuja, abofetea, estrangula o hiere de cualquier otra forma a ti, tus hijos o tus mascotas
  • Te obliga a tener relaciones sexuales o realizar alguna práctica sexual en contra de tu voluntad
  • Te culpa por su comportamiento violento o te dice que te lo mereces

Si eres homosexual, bisexual o transgénero, también puedes estar experimentando la violencia doméstica si tienes una relación con alguien que:

  • Amenaza con contar a tus amigos, familia, colegas de trabajo o miembros de tu comunidad, tu orientación o identidad de género
  • Te dice que las autoridades no van a ayudar a una persona homosexual, bisexual o transgénero
  • Te dice que dejar la relación significa que admites que las relaciones entre homosexuales, bisexuales o transgénero son pervertidas o aberrantes
  • Justifica el abuso diciéndote que no eres “realmente” homosexual, bisexual o transgénero
  • Se justifica diciéndote que los hombres son, por naturaleza, violentos

Si reconoces alguno de estos comportamientos no dudes en solicitar ayuda para romper el ciclo sin importar la fase en la que te encuentres. Las situaciones de abuso o violencia doméstica suelen seguir un patrón reconocible:

  1. Tu pareja te amenaza con ejercer algún tipo de violencia sobre ti.
  2. Tu pareja abusa de ti o te golpea.
  3. Tu pareja se disculpa, promete cambiar y ofrece regalos.

Este ciclo se repite, aunque típicamente, la frecuencia con la que se da cada fase se incrementa y la gravedad de cada una es mayor con el tiempo. Es vital tratar de cortar este ciclo cuanto antes.

Maltrato-hombres-01La violencia doméstica suele ocasionar depresión y ansiedad. Puede empujarte al abuso del alcohol o las drogas o a otras conductas autodestructivas. Como indicábamos antes, dado que se considera que los hombres son físicamente más fuertes que las mujeres, son menos propensos a reportar la violencia doméstica en su relación heterosexual debido a la vergüenza. También es posible que se preocupen porque la relevancia de los abusos se reducirá al mínimo por el mero hecho de ser un hombre. Del mismo modo, un hombre que está siendo víctima de abuso por parte de otro hombre, podría ser reacio a hablar sobre su problema debido a cómo se refleja en su masculinidad o porque no quiere exponer su orientación sexual.

Si buscas ayuda, también puedes tener que enfrentarte a una escasez de recursos para los hombres víctimas de violencia doméstica. Los servicios médicos y otros contactos puede que incluso pasen por alto preguntar si el origen de tus lesiones es la violencia doméstica, lo que hace aún más difícil revelar estos casos de abuso. También es posible que temas comentar tu caso con alguien por si acabas siendo acusado de una conducta parecida para con tu pareja.

Ante todas estas circunstancias y dificultades debes recordar que si estás siendo víctima de violencia doméstica, abusos o maltrato de cualquier tipo, no tienes la culpa y puedes acceder a ayuda a través de servicios de asesoría legal como el nuestro, gabinetes de apoyo psicológico, o asociaciones de víctimas, además, lógicamente, de poder acudir a los cuerpos y fuerzas de seguridad a interponer una denuncia. Lo primero y más importante es reconocer tu situación y tener la voluntad y la decisión de querer cambiarla.

Petición en favor de todas las víctimas de maltrato

Hoy compartimos con vosotros la petición que Nacho Prieto ha abierto en www.guiaongs.org en favor de promover cambios en la legislación sobre violencia de género para que ampare a todas las víctimas, sin importar su condición sexual, y para concienciar a la sociedad sobre esta lacra que afecta a nuestra sociedad a diario.

La necesidad de una protección efectiva de las mujeres maltratadas, que elimine este problema de nuestra sociedad y que ayude a concienciar a la ciudadanía en la lucha contra estos delitos, no debe justificar la desprotección de los hombres víctimas de casos parecidos. Lógicamente, no se trata de dejar a las mujeres desamparadas, muy al contrario, sería deseable conseguir el mismo grado de protección para todas las personas sometidas a circunstancias parecidas.

Es muy sencillo apoyar la petición, únicamente hay que entrar en esta página rellenar tus datos y firmar la petición haciendo clic en el botón correspondiente.Petición Guía ONGs_2

Presenta una denuncia falsa de malos tratos para evitar ser deportada

Vanesa G.D. es una joven de nacionalidad venezolana que se residía ilegalmente en España. Comenzó a salir con un español y, pocos meses después, le denuncia por malos tratos. ¿La razón? Ella necesitaba regular su situación en el país con urgencia ya que tenía una orden de expulsión de España.

La mujer decidió denunciar después de una discusión con su pareja, a quien le pedía inscribirse en el registro como unión de hecho, para así terminar con sus problemas de “papeles”. Ella le había insistido desde el principio de la relación en hacer dicho trámite y él rehusaba de llevarlo a cabo. Por ello, ella decidió denunciarlo de malos tratos, ya que esto le ayudaría a conseguir la protección y los papeles en el país y evitar ser extraditada.

Tras presentarse en el cuartel de la Guardia Civil de Baeza denunciando a su pareja por amenazas y coacciones, se procedió a la detención del hombre. El detenido defendía su inocencia, alegando que las invenciones de su pareja tenían el único fin de poder conseguir los papeles necesarios y quedarse en el país.

Nadie le creyó ya que ella presentaba pruebas: la falsa víctima enseñó al médico las heridas leves que supuestamente le había provocado su expareja. Lo mismo contado al médico y a la Guardia Civil, lo volvió a relatar ante el Juzgado de Instrucción de Baeza. Tras ello, volvió a contarlo a la forense quien, tras varias semanas después de la agresión, hizo un informe de la agresión.

Con todo este material – un parte de lesiones y el testimonio de la falsa víctima – el fiscal consideró oportuno presentar cargos contra el presunto maltratador, llegando a pedir una pena de prisión.

Lo que nadie esperó es que la denunciante se derrumbara en el juicio y admitiera que la denuncia era falsa, que las lesiones se las causó ella al arrojar las cosas al suelo. “Lo denuncié porque me puse nerviosa, pero él no me amenazó, ni me insultó, ni me pegó”, admitió.

El magistrado, con esta información, decidió absolver al acusado de todos los cargos y abrir un procedimiento contra Vanesa G.D. por un delito de denuncia falsa.

 

 

Padre e hija bloqueados en Rumanía por el abandono de la madre

Todo comenzó con cuando una mujer, casada con Dumitru Daniel Stefan y madre de dos menores, se esfuma secuestrando al hijo menor. Al comprobar el abandono de la mujer y la sustracción del menor, Dumitru y Marinela (hija mayor, de siete años de edad) se quedan solos en Córdoba y deciden denunciar el 9 de febrero de 2015 el secuestro del menor.

Este verano, Dumitru quiso viajar a Rumanía, su país de origen, para que su familia conociera a Marinela (ésta última nació en Córdoba, de donde ambos son residentes). La primera traba la tuvieron en el consulado de Rumanía en Sevilla, que pedían el permiso expreso de la madre o la sentencia judicial que demostrase que el hombre ostentaba la custodia de la menor.

A través de la denuncia donde explicaba la desaparición de la madre y las no noticias de ella o su hijo, solicitaba el permiso viajar con la menor. Gracias a dicho escrito, el consulado decidió tramitar el pasaporte de la pequeña y pudieron viajar.

Sin embargo, dieron por hecho que dicho permiso les permitiría ir de vuelta a España en septiembre para que la pequeña de siete años reanudara las clases en su colegio en Córdoba. Pero a la hora de volver, las autoridades en Rumanía solicitaban el permiso de la madre para que la menor saliese del país. Ahora, meses después, se encuentran en un callejón sin salida debido a los trámites burocráticos que les retienen en la frontera de Rumanía sin poder viajar a la ciudad española donde nació y donde está empadronada y escolarizada Marinela.

Las autoridades rumanas han dejado a la familia bloqueada en esta situación en Rumanía, quienes no aceptan la denuncia presentada como justificación de por qué no pueden obtener el permiso materno al estar desaparecida la mujer. La frustración de Dumitru, quien tiene los papeles y permisos en regla en España, no puede seguir con su trabajo en Rumanía y ve cómo la pequeña pierde meses de clases y no pueden volver a donde residían.

Con el paso de los meses, la situación de Dumitru y Mariela puede agravarse hasta el punto de que la denuncia que Dumitru interpuso pueda quedar archivada y convertirse en un obstáculo más a todo el bloqueo burocrático.

La mujer que asesinó a un hombre en octubre es detenida

El pasado octubre, un hombre de 45 años murió por causas violentas. Su cuerpo fue encontrado en su domicilio (en una localidad de Bilbao) con graves heridas provocadas por un arma blanca.

Tras meses de investigación y utilizando diversas técnicas de infografía forense con el fin de reconstruir los últimos momentos de la vida de la víctima, han detenido a J.M.M como presunta autora del homicidio. La mujer de 43 años fue detenida el pasa miércoles (20 de enero) y procedía del círculo más próximo de la víctima.

Ese mismo miércoles se practicaron varios registros que se encuentran bajo secreto de sumario.

Lejos de entrar a valorar la rapidez o no de las acciones pertinentes ante un asesinato de este calibre, cabria reflexionar sobre la diferencia evidente que existe a la hora de actuar ante un acto violento, que se trata de manera muy diferente dependiendo del sexo de la víctima.

Detienen a una mujer por el presunto asesinato a un hombre de 62 años.

En estas últimas horas se ha sabido de otra muerte de un hombre a manos de una mujer. Esta vez, el asesinato se ha dado en Sevilla, en el barrio de la Macarena.

Por ahora, se desconocen las razones que podrían haber empujado a cometer a la mujer semejante crimen. También es una incógnita la relación que podría unir al fallecido con su presunta asesina.

Los pocos datos que se conocen del caso son los siguientes: Una mujer, de 44 años de edad, se presentó este sábado sobre las seis de la tarde en la comisaría de Policía Nacional de Dos Hermanas (Sevilla). Ahí afirmó haber matado a una persona, que había escondido posteriormente en un congelador de una heladería del barrio de la Macarena.

Tras su testimonio, la Policía descubrió el cadáver de un hombre de 62 años de edad sobre las siete de la tarde, en el congelador mencionado. Por ello, la mujer ha sido detenida como presunta autora del crimen.

 

 

“Soy una víctima de malos tratos: La violencia es violencia siempre”

Reproducimos un testimonio enviado desde Hazte Oír. En él, Bernardo cuenta su sufrimiento para ayudar a otros hombres que se puedan encontrar en la misma situación, maltratados y desprotegidos por el mero hecho de ser hombre. Después de soportar en silencio durante 15 años las agresiones de su esposa, hoy pide al Ministro de Justicia que su caso sea considerado violencia de género. ¿Quieres ayudarle con tu firma? Éste es su testimonio:

La verdad es que no sé por dónde empezar. Esto es muy duro de contar.

Hará unos 18 años, algo comenzó a cambiar en mi relación con mi esposa. Ya estábamos casados, sin hijos, teníamos trabajo, no pasábamos apuros.

Cierto día, tras una discusión tonta, me soltó la primera bofetada. En aquel momento me quedé bloqueado. No supe reaccionar. Supongo que esperaba que me pidiera perdón, que habría perdido los nervios. Pero el perdón nunca llegó, y yo cometí el gran error de mi vida: dejarlo pasar.

Las agresiones volvieron a repetirse. En cada pelea se le iba la mano, y yo callaba por miedo y por vergüenza. No quería que se enterara nadie, pero las voces los gritos iban en aumento, ya no se cortaba, y claro, los vecinos se enteraban de todo. Tenía la habilidad de tergiversarlo todo, especialmente delante de familiares y amigos.

Un día me sacudió tan fuerte que me dejó ambos ojos amoratados. Para ocultarlo, ella misma me maquilló. Aquel día me fui al trabajo deshecho, estoy seguro de que mis compañeros se dieron cuenta de lo ocurrido.

¿Por qué no la denuncié entonces? No lo sé, aún me lo pregunto muchas veces. El caso es que me acostumbré a vivir atemorizado, pensando que tal vez algún día recapacitaría y todo volvería a ser normal.

Así, el tiempo transcurrió alterando fases más llevaderas con otras cada vez más violentas. Muchas veces tuve que irme de casa de noche, en pleno mes de febrero, y dormir en el coche para evitar sus golpes.

Cuando me decidí a proponerle el divorcio, la situación empeoró. Me tuvo cuatro días sin salir de casa, secuestrado. Me quitó las llaves y el teléfono. Esa noche, mientras me agredía, me incitaba a que le devolviera los golpes, diciéndome que llamaría al 016 y me meterían en la cárcel. Estas frases aún las tengo bien presentes.

Llamé al 112 y se personó en casa la policía, que nos interrogó por separado. A ella se la llevaron a la comisaría esposada y a mí al hospital, donde me hice “famoso” por ser el único hombre que denunciaba a su mujer.

Mi parte médico habla de contusiones, policontusiones, hematomas múltiples en brazos, tórax, zona facial, mordeduras en ambos antebrazos, hematomas por todo el cuerpo.

Hoy sigo pendiente de una sentencia de divorcio por parte de un juez que, sin tener en cuenta estos antecedentes, quiere obligarme a que me vaya de mi propia casa para dejársela a ella. Me pregunto que habría pasado si en vez de ser un hombre maltratado hubiese sido una mujer maltratada.

Por eso quiero que mi caso sea considerado violencia de género, no doméstica. Soy una víctima de malos tratos. La violencia es violencia siempre.

Por favor, ayudadme a cambiar la ley de violencia de género. ¡Todos somos iguales!

Bernardo

Le asesta 20 cuchilladas a su marido y tipifican el delito como “homicidio por imprudencia grave”

La noche del 3 al 4 de julio de 2012, en un pueblo de Huesca, Rosa María Turmo ató a su marido a la cama. Tras clavarle veinte cuchilladas en diferentes partes del cuerpo, le dejó gravemente herido durante horas. El hombre, Antonio Ibarz, estuvo prácticamente los doce meses siguientes ingresado en el hospital, siendo intervenido quirúrgicamente y entrando varias veces en la UCI. Sin embargo, tras ese año luchando por su vida, murió el 29 de junio de 2013 debido a la gravedad de las lesiones que su mujer le provocó.

La mujer reconoció los hechos, que resultaron evidentes para los servicios de emergencia cuando fueron a asistir a la víctima pero en todo momento alegó que su intención nunca fue matarle. Y el jurado ha escuchado a sus declaraciones, teniéndolas en cuenta.

Los hechos no fueron tipificados como asesinato, sino como una “imprudencia grave” con resultado de muerte, desoyendo la petición de la Fiscalía y de la acusación particular que fue ejercida por los dos hijos que tenía el matrimonio: El Fiscal pedía 20 años de prisión por un asesinato por ensañamiento y la acusación particular pidió 37 años y medio de prisión por asesinato (que posteriormente fueron rebajados a 25 años). El abogado de la agresora, por su parte, pedía la absolución de la mujer.

Los dos hijos del matrimonio afirmaron tener miedo a su madre y pidieron una orden de alejamiento para su madre, temiendo que la mujer pudiera dañarles a ellos o a sus familias también.

Finalmente, la condena se saldará con una pena de prisión de seis años: Cinco de ellos por un «delito de lesiones dolosas que producen inutilidad de miembro principal» y el otro año por «homicidio causado por imprudencia grave», aplicándose la atenuante de haber reconocido los hechos y los agravantes por alevosía y parentesco.

Los informes médicos, por otro lado, reconocen que la mujer padecía un trastorno depresivo de larga duración por el que estaba medicada. Esto hace que, incluso, se considere procedente que se solicite un indulto.

Pero la sentencia también incluye en la condena las peticiones de sus hijos: la mujer no podrá vivir en Zaidín (pueblo donde residía la familia y donde sucedieron los hechos) durante 16 años o acercarse a sus hijos y a sus respectivas familias a más de cien metros. Además, deberá indemnizar a cada uno de sus hijos con 35.000 euros por la muerte de su padre.